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Poinsettia

Poinsettia
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La poinsettia o Euphorbia pulcherrima, también conocida como Flor de Navidad o de nochebuena, es una especie de planta de interior nativa del sureste de México. También se utiliza frecuentemente en jardinería como un arbusto. Los cuidados de esta hermosa planta son muy específicos y nos permitirán disfrutar de hermosos colores.

Características

La poinsettia cuenta con diversas características que la diferencian de otras especies. Es un arbusto caducifolio que puede alcanzar los 5 m de altura, tiene hojas lanceoladas, que pueden ser enteras, dentadas o lobuladas.

Los tallos son gruesos, con ramificaciones lisas, verdes, nudosas y huecas.

Su aspecto más atractivo son las brácteas, de tamaños, formas y colores diferentes (blanco, rojo, roza y matizado). Rodean a las flores, que son pequeñas, estrechas, planas o arrugadas. Las brácteas son tan llamativas que a menudo se confunden con los pétalos de la flor.

Esta planta florece en invierno. En el hemisferio norte florece de noviembre a febrero y por ello es necesario que, si la cultivas en casa, la planta no reciba luz durante 12 horas, aproximadamente desde octubre hasta Navidad para que florezca.

Crece en Guatemala y en México, donde se cultivan más de 100 diferentes variedades de esta especie.

Cuidados

Esta planta suele ser adquirida durante la última semana de noviembre y tercera semana de diciembre, justo antes de Navidad. Suele comprarse como regalo o para decoración y se presentan en diferentes modalidades, desde plantas con una única flor hasta arbolitos ramificados.

Es común encontrar tamaños comerciales de maceta de 12 a 16 cm de diámetro con algunas ramas, cada una con una inflorescencia rodeada de hermosas brácteas que pueden variar de color.

Al llegar a casa

Algunas se presentan en los puntos de venta protegidas por bolsas de plástico para evitar la rotura de sus ramas y daños en sus brácteas. Al llegar a casa, lo primero que debes hacer es desembolsarla para favorecer la aireación y evitar la caída prematura de las hojas inferiores.

Luz

Como planta de interior debe mantenerse en el hogar. Colócala en una buena fuente de luz como una zona don ventanas, pero debes evitar exponerla a fuentes directas de calefacción y corrientes de aire caliente y seco que pueden dañar su follaje.

Riego

El riego debe ser moderado y dirigido directamente a la maceta, evita mojar sus brácteas y flores. Coloca un plato bajo la maceta para evitar manchar el suelo y para retirar el agua sobrante luego de cada riego, esto para evitar la formación de charcos y la pudrición de las raíces.

Una buena idea es regarla en el baño o en la pila de agua, permitiendo que el agua escurra fuera del sustrato. Lo mejor que puedes hacer es regarla por inmersión con agua de lluvia o de grifo reposada durante 24 h (para eliminar el cloro que puede perjudicar a las plantas)

Abonado

Debes abonarla con un equilibrio entre los fertilizantes de 1-1-1 y a las dosis más bajas recomendadas por el fabricante para el invierno.

Poda

Conforme pasen los días debes retirar las hojas que luzcan marchitas, estas deben de desprenderse fácilmente. Si tiras de ellas y les cuesta soltarse del tallo, lo mejor es dejarlas hasta que puedan caer por si solas.

Su floración está vinculada con el fotoperiodo, cuando la noche es mucho más larga que el día, ella florecerá. Cuando los días empiecen a ser mucho más largos y las temperaturas más cálidas, puedes sacarla al jardín.

Cuando la saques al jardín debes podarla y tratarla como una planta de exterior. Debes podarla con tijeras, eliminando las flores y cortando las ramas a unos 4 o 7 cm del tallo, siempre sobre un centímetro por encima de una hoja o yema.

Debes comprobar que la yema esté orientada hacia el exterior de la planta, porque cuando llegue el momento de su brotación, la rama nueva crecerá mejor.

Trasplante

El mejor momento para trasplantar a una maceta mayor será en la primavera. En invierno no debe de trasplantarse porque, aunque se encuentre en plena floración, su sistema se encuentra en reposo y no en crecimiento.

Cuando finaliza el invierno y durante marzo y abril, podrás trasplantarla a una maceta mayor, con 4 a 8 cm más de diámetro y con un sustrato universal o un sustrato para plantas de interior, con turba y fertilizante.

Debes colocar un poco de sustrato en la nueva maceta, deposita la planta en el interior procurando que la planta no quede a ras o a no más de dos centímetros de profundidad. Añade el nuevo sustrato. Rellena sin apelmazar y luego procede a regar.

No debes moverla del sitio para que crezca aclimatada a ese espacio. A las dos o tres semanas comenzará a brotar como un arbusto.

La Poinsettia ramifica fácilmente, pero la fragilidad de sus tallos es tal que debes resguardarla del viento fuerte.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que florece solo cuando la noche es más larga que el día. Para asegurarnos que florezca, debes evitar plantarla cerca de farolas o alumbrado público, porque la luz artificial puede engañarla y alargar de manera artificial el día.

Plagas y enfermedades de la Poinsettia

Dentro de la casa esta planta no suele tener problemas de plagas o enfermedades. Sus raíces pueden pudrirse, pero esto se deberá a un exceso de riego.

Las plagas más frecuentes que pueden atacarla en el jardín son la mosca blanca y los ácaros durante las épocas cálidas del año. Un tratamiento con un insecticida sistémico y acaricida pueden controlar estas afecciones si se utilizan a tiempo.

Debes lavar bien la parte inferior de las hojas porque las plagas suelen ubicarse en esa parte de las hojas.